029/Noviembre/2011
“La siguiente noche”
Desde el principio hasta el fin el día ha
sido gris, llueve, miras a la ventana añorando estar afuera, poder ir con tus
amigas a ver las tiendas del centro comercial, poder ir al gym a ejercitar tu
espectacular cuerpo y mantenerte en forma, poder ir a pasear tomados de la mano
por las hermosas vaderas del parque, o disfrutar un exquisito café en el
restaurante que te encantan mientras platicamos y reírnos al lado de la
chimenea, todos esos pensamientos en tu mente de lo que quisieras hacer de no
ser por la lluvia que cubre la ciudad, son interrumpidos por un suave beso mío
en tus labios, mientras te abrazo por detrás y acaricio tus brazos, tu solo sonríes
y tomas mis manos apoyándote en ellas, suspiras y refunfuñes de porque no ha
habido luz en la casa desde que llegaste a ella, te aburres y quisieras volver
a tus fantasías de las actividades que pudieras hacer para distraer tu
aburrimiento, pero no te lo permito pues el ambiente ya está puesto, el
departamento adornado por románticas velas aromáticas, las cuales te dan una
luz sensual y cubre tu cuerpo de calor, aquella canción romántica y apasionada
con la que te enamore reproducida en mi celular, mas tarde en separarte de la
ventana que en lo que nos encontrábamos uno en los brazos del otro, con
apasionantes besos y estimulantes carias que recorrían nuestra piel desnuda, no
sé si fue por la taza de café que compartimos momentos antes, el calor de las
llamas que nos rodeaban, o la perfecta mezcla de romance, pasión y excitación
que nuestros cuerpos desbordaban lo que hizo que el frio se alejara y solo
importara ese momento, tu tan linda, autentica, romántica, guapa, seductora,
soñadora y coqueta como siempre, hacías que nada importara, se te olvido la
lluvia, tu aburrimiento se fue y no necesitabas la energía eléctrica para estar
en faceboock o twidder, solo disfrutábamos de los besos y las caricias, tus
caderas me recibieron alegremente y tus labios se fundieron con los míos tu
pecho presionado contra el mío, tu espalda estremecida con mis caricias y tu
dulce voz diciendo lo mucho que me amas entre cortada por el placer que sentía
tu cuerpo al tener aquella magia fricción con el mío, así paso la primera noche
de invierno, una noche lluviosa y aburrida en la que le frio era inmenso, pero
ni la lluvia, el frio o la aburrión pudieron contra el apasionante encuentro de
nuestros cuerpos gozando de sexo y amor, por eso hoy te escribo esto, solo en
mi habitación deseando estar a tu lado, esperando mi fantasía contigo sea
realidad la siguiente noche...
“LU-EN GON-BER”
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