viernes, 2 de enero de 2015

Nana

9/Septiembre/2014

“Nana”
Que asfixiante ha de ser cuando el aire que tienes dentro te oprime tanto que sientes que tu cuerpo te queda pequeño, ese sentimiento, esa rabia, esa impotencia que se quieren desbordar en un rugido alarido, en un alarido rugido, una desesperación incuerda y delirante.
Algo tienes que hacer, algo debes hacer, algo quieres hacer, pero tu mente esta nublada tus sentidos confusos, tus pensamientos centrados y anhelantes de ver que tanto caerás en ti misma, llorar es la única válvula de escape que se presenta en estos momentos, tú no quieres hacerlo y yo no quiero que lo hagas sin mi ahí para llorar contigo, dices que quieres lastimar, la cólera sube a tu cabeza domina tu ser, yo solo te pido que cuides de ti, olvidándome de salvaguardar mi existencia mi preocupación, mi prioridad eres tú.
Dices que estas bien, me tranquilizo y me rió de mi incapacidad de auto control que me ha creado historia, confió en ti, estas bien, te quiero, observo que tu puedes. Comprendo y no lo entiendo, alcanzo a caer en cuenta de que sientes que algo se rompió dentro de ti, cuando debía ser apoyo firme y confiable, mis demonios se excitan danzan y hacen revuelto conmigo.  Soy yo el que siente explotar. ¿Y tú, Nana?
Frías revelaciones que me orienta a sentir una intima simpatía, ambos hemos perdido.


“Lu-En Gon-Ber”  

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