9/Septiembre/2014
“Nana”
Que asfixiante ha de ser cuando
el aire que tienes dentro te oprime tanto que sientes que tu cuerpo te queda
pequeño, ese sentimiento, esa rabia, esa impotencia que se quieren desbordar en
un rugido alarido, en un alarido rugido, una desesperación incuerda y
delirante.
Algo tienes que hacer, algo
debes hacer, algo quieres hacer, pero tu mente esta nublada tus sentidos
confusos, tus pensamientos centrados y anhelantes de ver que tanto caerás en ti
misma, llorar es la única válvula de escape que se presenta en estos momentos,
tú no quieres hacerlo y yo no quiero que lo hagas sin mi ahí para llorar
contigo, dices que quieres lastimar, la cólera sube a tu cabeza domina tu ser,
yo solo te pido que cuides de ti, olvidándome de salvaguardar mi existencia mi
preocupación, mi prioridad eres tú.
Dices que estas bien, me
tranquilizo y me rió de mi incapacidad de auto control que me ha creado historia, confió en ti, estas bien, te quiero, observo que tu puedes. Comprendo
y no lo entiendo, alcanzo a caer en cuenta de que sientes que algo se rompió
dentro de ti, cuando debía ser apoyo firme y confiable, mis demonios se excitan
danzan y hacen revuelto conmigo. Soy yo
el que siente explotar. ¿Y tú, Nana?
Frías revelaciones que me
orienta a sentir una intima simpatía, ambos hemos perdido.
“Lu-En
Gon-Ber”
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